HISTORIA DEL ORIGEN DEL CANARIO
Las islas Canarias son un conjunto de islas ubicadas en el océano Atlántico a 5 kilómetros de la costa oeste de África. Esta formada por siete islas mayores que se denominan: Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, Gomera, Palma y Hierro. Existiendo otros islotes de escasa extensión.
El origen de estas islas es volcánico y están recorridas por una cadena montañosa de hasta 3.700 metros de altura.
El clima es suave y benigno, con temperaturas que van de 17 a 25 grados, húmedo y de pocas lluvias.
La flora muy abundante, con escasos arroyos se cultiva, naranjos, vid, tomate, etc.
El conocimiento de la existencia de estas islas se remonta a la antigua Grecia, Alivio las llama Canarias, denominación por la existencia de perros salvajes (canes), por deformación Canarias. Plutarco las denominó Afortunadas quedando un vacío de registros históricos hasta el año 1312 donde un comerciante llamado Lancelloto Malocelli se posesionó de una isla, (hoy Lanzarote) a partir de ese momento comienza a aparecer en los mapas.
A principios del siglo XV, se produce un verdadero descubrimiento de las islas. Durante el reinado de Enrique de Castilla, encarga a los caballeros normandos Juan de Bethencourt y Gadifer de La Salle, la empresa de anexar las islas Afortunadas a la corona.
Al llegar a esas islas pudieron observar que los nativos de esa región, los indios Guaches, mantenían a los canarios como animales domésticos, en jaulas de maderas muy rudimentarias, lo que sin duda, llamo la atención a los conquistadores, fue lo maravilloso de su canto.
Juan de Bethencourt, introdujo en Europa los primeros ejemplares, algunos de estos ejemplares fueron obsequiados al rey, causando una verdadera revolución y sin duda desconociendo este hecho histórico por el cual aun hoy es recordado.
En su segundo y último viaje a las islas, llevo consigo otros ejemplares que fueron regalados esta vez a la reina Isabel de Baviera, esposa de Carlos VI de Francia en el año 1410.
A partir del siglo XVI se organiza una verdadera ruta comercial entre las islas y el continente. Convirtiéndose España en una puerta de entrada a Europa de estos ejemplares.
Por otro camino algunos marinos portugueses desde la isla Madeira, llevaron ejemplares al continente existiendo registros de obsequios a D’Enrique el Navegante.
En Alemania, en la región montañosa del Harz, según algunos autores más precisamente en la Aldea de Sant Andreas, la cría del canario alcanzó su máximo desarrollo dando el inicio de la canaricultura.
Los primeros pichones de canarios eran utilizados en las minas de carbón, como verdaderas alarmas vivientes, ante la posible fuga de gases, ya que los canarios avisaban del peligro pagando en algunos casos hasta su propia muerte.
Por el año 1556 existen registros de la presencia de estos animales en Perú, ingresados a este continente por los jesuitas.
Por esos años también los canarios se difundieron en Inglaterra, debido al amparo que este país realizó a refugiados de la guerra en Flandes. Algunos autores comentan que por esos años se radicaron en la ciudad de Norwich, celebre ciudad origen de los prestigiosos canarios que llevan el mismo nombre.
Atraídos por los fabuloso precios y popularidad de estos animales los habitantes de Flandes, Italia y Alemania se convirtieron en criadores, ayudando a la disminución del tráfico de canarios, desde las islas de los canarios silvestres.
En el año 1700 Francia introduce en su país, numerosos ejemplares pero esta vez procedentes de estos criadores de Flandes.
A fines del siglo XIX Alemania exporta 300.000 a diversos países, 100.000 de ellos a New York.